El lateral español marcó el 2-0 ante Francia que llevó a La Roja a la final del Mundial, pero su celebración escondió un emotivo homenaje a su bebé.
Por qué importa
- El gesto del futbolista muestra cómo los deportistas equilibran gloria profesional con vida familiar en momentos clave.
- La historia de sacrificios familiares de Porro conecta con miles de padres que priorizan los sueños de sus hijos.
Contexto
Pedro Porro anotó el gol que selló el pase de España a la final del Mundial en Dallas. Su hijo Pedro Jr., de diez meses, no pudo asistir al estadio por fiebre alta y permaneció en el hotel con sus abuelos. Tras el tanto, el defensor se tumbó en el césped y levantó el puño al cielo, imitando la celebración que hace su bebé en casa cuando ve goles de su padre. «Mi hijo no ha podido venir hoy porque está mal con fiebre. Poder dedicárselo a él… seguramente mañana estará un poquito mejor», declaró Porro según Hola.com. El extremeño vivió una infancia de sacrificios: su familia llegó a dormir en el coche para acompañarlo a entrenamientos en Don Benito.
Lo que sigue
España disputará la final del Mundial buscando su segunda estrella mundialista.